Ir al contenido principal
Growth Gear

Los 6 peores hábitos que desarrollan los mercadólogos digitales

Alexandra Ardelean

En este artículo, voy a compartir con ustedes los 6 peores hábitos que los vendedores digitales desarrollan que pueden dañar la productividad y la creatividad.

Hábito 1: Comprobar compulsivamente las métricas

Revisar las métricas es una buena costumbre, pero puede convertirse en una mala cuando se convierte en una obsesión. Cuando estás constantemente revisando y persiguiendo métricas, no te estás dando el tiempo y el espacio para enfocarte en el trabajo que realmente mueve la aguja.

El problema de buscar validación en los números es que puede llevar a definir tu autoestima en métricas vanidosas. Esto no es propicio para el éxito. Necesitas poder desprenderte de tu autoestima de los números y enfocarte en el panorama general.

Aquí hay dos maneras de abordar este hábito:

  • Localiza las métricas que realmente se alinean con tus objetivos de negocio. No todas las métricas son iguales. Algunas son más importantes que otras. Descubre cuáles son las que más importan a tu línea de fondo y concéntrate en ellas.

  • Programar tiempo para la comprobación de las métricas. En lugar de estar constantemente refrescando tu panel de análisis a lo largo del día, reserva un tiempo específico para revisar tus métricas. Esto te ayudará a mantenerte enfocado y evitar ser absorbido por un ciclo interminable de análisis de números.

Por ejemplo, actualmente me estoy enfocando en YouTube como mi plataforma principal para la distribución de contenido.

Hábito 2: Complicar las cosas

El marketing digital es complejo, pero eso no significa que tengas que complicar todo. Cuando intentas hacer demasiado a la vez o haces las cosas más complicadas de lo que necesitan ser, corres el riesgo de caer en lo que se conoce como "parálisis por análisis".

Esto puede llevar a oportunidades perdidas, falta de sinergia en su equipo y campañas de marketing ineficaces.

Un gran ejemplo de esto es el lanzamiento del iPod de Apple. En lugar de bombardear a los consumidores con jerga técnica y una lista de características, destilaron su mensaje en tres palabras simples: "1,000 canciones en tu bolsillo". Esta propuesta de valor clara y concisa resonó con los consumidores y ayudó a hacer del iPod un éxito masivo.

Hábito 3: Reaccionar exageradamente a las noticias de la industria

El panorama del marketing digital está en constante evolución, y es importante mantenerse informado sobre las noticias y tendencias de la industria. Sin embargo, hay una línea muy fina entre mantenerse informado y reaccionar de más.

Cuando reaccionas exageradamente a cada nuevo desarrollo o tendencia en la industria, corres el riesgo de volverte reaccionario en lugar de estratégico. Esto puede llevar al pánico, decisiones precipitadas y recursos desperdiciados.

Por ejemplo, cuando OpenAI lanzó GPT-3 (un chatbot que puede generar texto similar al humano), muchas personas predijeron que reemplazaría a los SEOs de Google o incluso a los abogados. Sin embargo, esto aún no ha sucedido.

Hábito 4: Tratar de escalar demasiado temprano

Hacer crecer un negocio es una perspectiva emocionante, pero tratar de hacerlo demasiado pronto puede ser una receta para el desastre. Cuando se escala antes de estar listo, se corre el riesgo de extenderse demasiado delgado, diluir su marca y alienar a su audiencia principal.

Un ejemplo de esto es Groupon. La empresa experimentó un rápido crecimiento en sus primeros años y fue valorada en más de $1 billón antes de salir a bolsa. Sin embargo, su modelo de negocio defectuoso (que dependía en gran medida de descuentos insostenibles) finalmente le alcanzó.

Después de salir a bolsa con una valoración de 13 mil millones de dólares en 2011, el precio de las acciones de Groupon cayó más del 80% en los siguientes años, ya que los inversores se dieron cuenta de que su crecimiento no era sostenible.

Hábito 5: Copiar a otros Marketeros

Es natural buscar inspiración en los vendedores exitosos, pero hay una línea muy fina entre inspirarse en otros y copiarlos. Cuando copias las tácticas o estrategias de otros vendedores sin agregar valor original o poner tu propio toque, corres el riesgo de parecer poco original o incluso poco ético.

No hay nada malo en inspirarse en el trabajo de otros especialistas en marketing; de hecho, es una parte importante para mantenerse creativo e innovador en sus propios esfuerzos de marketing. Sin embargo, es crucial usar esa inspiración como un punto de partida para sus propias ideas en lugar de simplemente replicar lo que otros han hecho.

Desafortunadamente, muchos mercadólogos caen en la trampa de copiar a otros porque puede llevar al éxito a corto plazo.

  • Un comercializador podría ver un video viral en TikTok y decidir crear uno similar para su propia marca porque quieren montarse en la ola de popularidad.

  • Otro comercializador podría notar que la campaña de correo electrónico de un competidor funcionó bien y decidió replicarla para su propia audiencia porque quieren lograr resultados similares.

Si bien estas tácticas pueden dar lugar a algunos resultados positivos a corto plazo (como el aumento de la participación o conversiones), en última instancia, vienen a costa de la autenticidad y originalidad.

Hábito 6: Ignorar las consideraciones éticas

Este es, con mucho, el peor hábito que los vendedores digitales pueden desarrollar, ya que puede llevar por una pendiente resbaladiza de empujar las mejores prácticas en el territorio poco ético como la publicidad engañosa o el fraude.

En casos extremos, ignorar las consideraciones éticas puede incluso llevar a comportamientos criminales como la ejecución de esquemas Ponzi o participar en actividades fraudulentas como el robo de identidad o el lavado de dinero.

Un ejemplo infame de un presunto estafador que engañó a sus seguidores con falsas promesas y videos de marketing con artículos de lujo alquilados es Lee McKenna. Finalmente fue enviado a prisión por fraude después de ser expuesto por periodistas de investigación que descubrieron sus prácticas engañosas.

La lección clave aquí es que el verdadero éxito en el marketing digital no se trata de tomar atajos o de recortar esquinas; se trata de construir confianza e influencia a gran escala siendo auténtico y ético en todo lo que haces.